• Actualidad


I love hockey: Moretones y frutillas

Son nuestras heridas de guerra, eso que hace que detectes en una simple mirada si la que está al lado tuyo en la peluquería juega al hockey o no. Los moretones y las frutillas son un clásico y nosotras los llevamos con orgullo.



A todo el mundo (que no es de hockey) le parece que una frutilla o un moretón es tremendo, anti estético. Ni hablemos si te abrís la carita. Para nosotras, las hockistas, son heridas de guerra. Y si bien nos cansamos de explicarle a la depiladora cuando pone una exagerada cara de impresión por un pequeño raspón, que no es nada, que no dolió tanto, que peor fue haber perdido, las llevamos con orgullo.

Ir al cole con algún bochazo en los dedos, o en la cara, implica la admiración de los amigos. Les cuesta entender nuestra valentía en el deporte.

-Ay, ¿no te dolió eso?

-Sí. Debe haber dolido un poco, pero seguí jugando.

-¿Seguiste jugando? (Y abren los ojos con sorpresa)


El problema es que los que no viven en este mundo del palo y la bocha no pueden imaginarse lo importante que es este deporte para nosotras. Queda totalmente relegada una inofensiva frutillita que sabemos que con agua oxigenada pasa y un golpe que va a ir cambiando de color, como un universo de negro, morado, violeta y verde, pero que a la larga se va a ir y va a quedar entonces la satisfacción de haberlo dejado todo.





Por Sheila Shab, especial para I love Hockey y Hockey Mobile. 
Dibujo: Luli Ferrini.