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Invasión verde amarela en el Metropolitano

Desde marzo el seleccionado masculino de Brasil está concentrando en Buenos Aires como puesta a punto para participar de sus primeros Juegos Olímpicos. Por las mañanas y algunas tardes entrenan en el club Ciudad de Buenos Aires, por las noches los jugadores se reparten entre distintos clubes de Buenos Aires y los domingos participan del torneo Metropolitano.

Luego del cuarto puesto obtenido en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 que significó la clasificación del equipo a los próximos Juegos Olímpicos a desarrollarse en Rio de Janeiro, el seleccionado masculino de Brasil pasó de prácticamente no figurar en los registros del hockey internacional, a comenzar a escribir su historia dentro de la elite mundial.

Y es que a pesar de ser el país anfitrión, sus casi nulos antecedentes obligaron al equipo que dirige Claudio Rocha a ganarse su lugar a través de la clasificación. La primera condición impuesta por la FIH era que Brasil tenía que finalizar entre los primeros 30 puestos de ranking en el 2014, pero finalmente quedó en el puesto 32. Entonces, la segunda oportunidad llegó en los Juegos Panamericanos. Allí se le exigió al país vecino que clasificara entre los primeros cinco equipos, y luego de vencer a Estados Unidos en los penales australianos por 3 a 1, la fantasía se volvió realidad.

Claudio Rocha es entrenador del Seleccionado desde el 2011.

“En ese momento ya logramos una victoria. Para los chicos jugar un Juego Olímpico va a ser cumplir un sueño. Pero la idea es que este sea el inicio, el primer escalón para lograr clasificar a otras competencias importantes en el futuro”, explicó el entrenador. “Para el desarrollo del hockey en Brasil la participación del Seleccionado en los Juegos Olímpicos será muy importante. El deporte se va a hacer más conocido, incluso ahora hay gente en el país que comenzó a preguntarse qué es el hockey”.

Marcos Rodrigo Pasin, Matheus Borges, Bruno Mendonça y Thiago Bomfim, junto con Yuri Van der Heijden (ausente) se desempeñan en Ciudad B.

Pero para lograr llegar a la máxima cita deportiva mundial, hubo mucho esfuerzo realizado por parte de jugadores y cuerpo técnico. El año pasado previamente al torneo continental, el plantel estuvo concentrando casi cinco meses en Europa, entrenando y jugando partidos contra los clubes locales y seleccionados de Escocia, Irlanda, Portugal, Bélgica. “Estamos entrenando a full desde marzo del año pasado. El apoyo económico que recibimos fue y es fundamental para nosotros” aseguró Rocha, en referencia al financiamiento que recibe el hockey brasileño, no solo desde el Comité Olímpico, sino también, y desde el año pasado, del Ministerio de Deportes de Brasil.

A pesar de la buena experiencia en el viejo continente, allí no existía la posibilidad de que los jugadores participaran en las ligas locales por problemas administrativos y de visa. Es por esto que desde este año la preparación para los próximos Juegos Olímpicos se trasladó hacia el sur. “Hablamos con Pablo Lombi, que viene trabajando con nosotros desde el 2014, y con Juan Manuel Casas para ver si existía la posibilidad de que los chicos pudiesen jugar acá y desde septiembre del año pasado empezamos los preparativos para quedarnos entrenando acá”.

Andre Patrocinio, Lucas Paixâo y Bruno Paes desembarcaron para jugar en Quilmes High School.

Son un total de 18 jugadores repartidos entre cinco clubes, que desde el 1° de marzo al 31 de mayo vestirán la camiseta de Ciudad B, San Martín, Lomas Athletic, Quilmes High School y Vélez. “Los chicos acá tienen la posibilidad de entrenar por la noche con los clubes. Para ellos es una experiencia bárbara, juegan contra diferentes tipos de jugadores y estilos de juego”.

Además, Claudio Rocha hizo hincapié en otros beneficios que representa para el combinado brasileño entrenarse en suelo argentino: “Acá tenemos la posibilidad de jugar con el seleccionado Mayor, con el seleccionado Sub 21, también con los distintos clubes. Tenemos oponentes, cosa que en Brasil no hay. Jugamos dos partidos por semana, por eso nos viene bien jugar en el Metropolitano, porque en Brasil se juegan pocos partidos por año”.

Augusto França (foto) es acompañado por Rodrigo Faustino y Bruno Sousa en el club San Martín.

Ocurre que el presente del hockey en tierras brasileñas tiene varias dificultades. Si bien se fueron sumando más chicos, el torneo brasileño cuenta con solamente ocho equipos, ya que la actividad se concentra en apenas cinco estados del sur del país: Rio de Janeiro, Sao Paulo, Paraná, Santa Catarina y Rio Grande del Sur. Otro problema son las distancias: Hay equipos desde Rio de Janeiro a Porto Alegre y ese viaje en auto comprende unas 18 horas. Es por esto que no se compite durante todo el año.

Ahora el desafío será aún mayor para el conjunto verdeamarelo. Ya que deberá hacer frente a rivales que se encuentran en los primeros once puestos del ranking mundial. Pero con la mente ya puesta en los Juegos Olímpicos, conociendo el potencial de sus rivales y siendo consciente de las limitaciones de su equipo, Claudio Rocha hace hincapié en la preparación de su equipo en el aspecto defensivo. “Tenemos que defendernos bien, presionar en nuestro campo y salir rápido al contraataque, esto creo que va a ser la clave para nuestra participación en los Juegos. Claramente nuestros rivales van a tener mayor posesión de la pelota, por eso cuando recuperemos la bocha tenemos que cuidarla, llegar al área y generar algo”.

En el certamen que se desarrollará del 6 al 18 de agosto, Brasil compartirá el Grupo A junto con Australia, Gran Bretaña, Bélgica, Nueva Zelanda y España.

Un equipo multicultural

Entre los 20 jugadores que conforman el combinado brasileño se pueden encontrar ciudadanos de distintas partes del globo terráqueo: holandeses, un inglés y un argentino, con una historia particular de idas y vueltas en el hockey.

Joaquín López, delantero de 26 años, oriundo de Neuquén, dio sus primeros pasos en la disciplina en el Club Independiente y llegó a ser preseleccionado por Pablo Lombi para disputar el Mundial Sub 21 de Johor Bahru 2009. Sin embargo, al no ser tenido en cuenta para participar del torneo, el jugador aprovechó una oportunidad para incursionar en el fútbol. Pero tras un frustrado paso por Boca y Ferro, en 2009 volvió al hockey y se fue a Francia donde jugó en el Girondins de Bordeaux por dos años. En su regreso al país fue convocado para representar al Seleccionado Indoor en una serie de amistosos ante Uruguay.

Luis Felipe Reus, Joaquín López y Patrick Van der Heijden integran el plantel de Lomas Athletic.

No obstante, en el 2013 volvió a embarcarse hacia un nuevo rumbo: Rio de Janeiro. Allí se desempeñó como entrenador y jugador en distintos equipos, y luego de casarse con una brasileña, se nacionalizó con el objetivo de jugar los Juegos Olímpicos para Brasil.

Al ser consultado sobre la posibilidad de participar en la cita olímpica, el delantero explicó que “la sensación es indescriptible, más que nada porque estuve estos tres años previos viviendo en Rio y vi la transformación que sufrió la cuidad a causa del evento, cosa que no lo provocó la Copa del Mundo de fútbol, entonces me genera una sensación de emoción porque fui testigo de eso. Y siempre fue un objetivo y un sueño como deportista llegar a participar de los Juegos”.

Además, el jugador también se refirió a su paso por el seleccionado argentino y el hecho de hoy estar representando al vecino rival: “La sensación es muy extraña porque mi nacionalidad y la posibilidad de jugar para Brasil se dio todo muy rápido, pero me deja tranquilo saber que soy parte del equipo brasilero por mis características de jugador argentino”.  Y agregó que se define como un “delantero vertical, con habilidad y las características especiales que tengo son la conducción con la mano izquierda en velocidad y el control aéreo”.

Rodrigo Steimbach, Rafael Machado de Vargas, Christopher McPherson y Paulo Roberto Batista Junior reforzaron el plantel del recién ascendido Vélez Sarsfield.

Similar es el caso de Christopher McPherson. El británico vive en el país sudamericano y está casado con una ciudadana brasileña. Por otro lado, los hermanos Yuri y Patrcik Van der Heijden son holandeses que se desempeñan en Laren y en Apeldoornse, equipos de la segunda y tercera división de los Países Bajos, respectivamente. Ellos consiguieron la nacionalidad brasileña a través de su madre. Mientras que Ernst Rost-Onnes, que juega en el HIC, equipo que también participa de la liga Overgangsklasse.

Distinto es el caso de Paul Duncker, único jugador nacido en tierras brasileñas mientras sus padres holandeses se encontraban trabajando en el país sudamericano. Pero actualmente el juvenil se encuentra radicado en Holanda, desempeñándose en las inferiores del club Oranje Zwart.

Por Sofía Escudero, especial para Hockey Mobile.

Fotos: Gentileza Gaby Mabromata especial para Hockey Mobile.