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Juan Manuel Vivaldi: "Nuestro objetivo era jugar ocho partidos y sabíamos que lo podíamos lograr"

La medalla de oro obtenida en Rio de Janeiro ya generó los primeros cambios en la vida del seleccionado nacional. Tapados por el boom de las Leonas que comenzó 16 años atrás, hoy son los Leones quienes, tras conseguir la única presea que le faltaba al hockey argentino, desfilan en distintos medios de radio y televisión. Durante una semana agitada, Juan Manuel Vivaldi, el jugador más experimentado del plantel, habló con con Hockey Mobile y especia para HKT sobre las distintas claves que hicieron que el equipo argentino hoy esté en lo más alto del hockey internacional.

 Muchas cosas cambiaron para los Leones en muy poco tiempo. Tras consagrarse por primera vez campeones olímpicos, el histórico logro dio sus frutos y se puede ver reflejado en el ranking mundial recientemente actualizado por la Federación Internacional de Hockey, que ubica al seleccionado nacional en un inédito segundo escalón, detrás de Australia.

Luego, siguió el boom de los medios con los medallistas olímpicos. A la visita protocolar al Presidente en la Quinta de Olivos, le siguió pasar por el living de Susana Giménez, visitar la mesa de Morfi, pasar por estudios de radio y distintos programas de canales deportivos.

Pero detrás de todo este logro y posterior movimiento hubo distintos factores y es Juan Manuel Vivaldi, integrante del Seleccionado nacional desde el 2001, palabra autorizada para hablar sobre el pasado y presente de los Leones.

- ¿Esperaban esta repercusión que tuvo su logro, sobre todo en los medios masivos?

- La verdad que no tanto. Nos llegaba que había tenido repercusión pero no esperábamos que nos llamaran e invitaran a todos lados, así que es raro, no estamos acostumbrados, pero está bueno.

- ¿Qué momentos del torneo considerás que fueron los más difíciles o determinantes?

- Hubo varios momentos. A mí me quedó muy marcado el 4 a 4 con Alemania en la fase de grupos donde nos empatan faltando ocho segundos después de haber dado vuelta el resultado. Yo en lo personal sentí ese golpe porque creo que no fue justo con lo que fue el desarrollo del partido.

Contra España fue otro momento importante, porque para cumplir nuestro primer objetivo que era pasar el cruce de cuartos de final, había que ganar ese partido. Fue un partido muy cerrado y también se definió sobre el final.

Y después con Alemania en la semifinal fue un partido inolvidable, soñado y perfecto por la contundencia que tuvimos, el esfuerzo y desgaste que hizo el equipo y por eliminar al último bicampeón olímpico.

- En declaraciones después de la final dijiste que fue la mejor preparación que habías vivido en todos estos años en el Seleccionado ¿A qué te referías específicamente?

- A todo, la preparación incluye todo. Sobre todo por la cantidad de entrenamientos y partidos que tuvimos, y la preparación mental para llegar de la mejor manera, con el convencimiento de que podíamos hacer un torneo muy bueno. Nuestro objetivo era jugar ocho partidos y sabíamos que lo podíamos lograr, producto de todo el esfuerzo que venimos haciendo los últimos años.

Este nivel de preparación es consecuencia de los últimos cuatro años de entrenamientos a full donde el equipo también fue consiguiendo resultados, transmitiendo confianza y por todo esto se llegó a donde se llegó.

- ¿Atribuís este logro a un proceso a largo plazo o crees que coincide con una camada de muy buenos jugadores?

- Hay una conjunción de cosas que hacen que hoy el equipo sea lo que es. Justamente creo que el acople de unas camadas muy buenas como la que salió campeón del mundo en el 2005, otra camada más grande que son los que terminaron segundos en el 2001 y a eso hay que agregarle los talentos que van apareciendo como Agustín Mazzilli, Gonzalo Peillat, Joaquín Menini, Ignacio Ortiz. Son jugadores que se fueron acoplando a esta base grande.

Este equipo hace mucho que viene jugando junto, la mayoría tuvimos una experiencia olímpica hace cuatro años y prácticamente la base de jugadores desde que asumió el Chapa (Retegui) es la misma. Eso hace también que nosotros ya sepamos cuál es la idea del cuerpo técnico, sepamos lo que tenemos que hacer y nos limitemos a cumplir el rol de cada uno y dar lo mejor para el equipo.

- En referencia al tercer puesto en el Mundial de La Haya mencionaste como claves la confianza, un grupo unido y que disfruta lo que hace ¿Crees que también en este logro es algo que se repite?

- Es clave para cualquier logro y objetivo. Nosotros somos un grupo sano, que se lleva muy bien, nos divertimos mucho en los momentos que tenemos y eso después se refleja en la cancha. Y a eso le agrego que para este torneo en particular llegamos todos en la misma sintonía sobre nuestros objetivos, con un muy buen feeling de lo que era el equipo y lo que podíamos hacer.

- ¿Crees que lo más difícil en un equipo es mantener esta sintonía con el correr de los años?

- La verdad que sí, porque ahora, después de esto que conseguimos la vara se puso muy alta y hay que mantenerlo, que es lo más difícil. Lo más importante, creo yo, es continuar con la misma filosofía de trabajo, con el espíritu de esfuerzo que tiene este equipo, y sobre todo, ir transmitiéndoselo a los jugadores que se vayan sumando al equipo para que Argentina siga siendo un equipo protagonista, un equipo de elite que se pueda mantener en las etapas de definición de los torneos.

- Gabriel Minadeo comentó que a las Leonas desde afuera ya se les cuelga una medalla antes de jugar el torneo. ¿Pensás que el hecho de no llegar como favoritos y no tener esa presión los favoreció?

- No lo comparo con las Leonas porque lo que pasa con ellas es un poco inevitable porque hace muchos años que vienen llegando a instancias decisivas de un torneo y consiguiendo un montón de logros importantes. Nosotros no tenemos la obligación y la presión de ganar porque en el hockey masculino hay mucha más paridad que en el femenino. Hay siete u ocho equipos que pueden llegar a instancias decisivas. Y además también hay equipos más importantes que nosotros.

- ¿Entonces no crees que se les presente un desafío similar de ahora en más?

Sí, pero yo creo que el desafío es interno, entre nosotros, no hacia afuera. A mí lo que pueda pensar o decir el resto de la gente no me afecta. Digo que sí es un desafío para el equipo porque ahora a Argentina se la va a mirar de otra manera. Es nuestro desafío de llegar bien a los torneos, prepararnos bien, ser más profesionales de lo que ya somos y estará la obligación de dejar una buena imagen en los torneos porque tenemos que defender y validar, ni más ni menos, que el título de campeón olímpico.

- En tiempos de Juegos Olímpicos se habla mucho del apoyo o falta de apoyo del Estado hacia los distintos deportistas, ¿cómo es su experiencia en ese sentido?

- Nuestra experiencia es muy positiva. A nosotros tanto la Secretaría de Deportes como el ENARD nos bancan a full y estamos bien. No solo con las becas, sino también con la posibilidad de salir de gira, hacer concentraciones tanto al interior como al exterior del país. Se pudo cambiar la cancha del CeNARD un mes antes de los Juegos Olímpicos para entrenar en un sintético de primer nivel como en la que se jugó en Rio. Así que desde ese lado estoy conforme y agradecido por todo el apoyo que recibió el equipo.

- ¿Cuánto nivel de importancia tuvo para que hoy estén donde están?

- Fue clave y fundamental para que el equipo tuviera una buena preparación y solo nos tuviéramos que enfocar en entrenar. Sin eso es muy difícil conseguir algo o aspirar a buscar algo. Si no se arranca bien en este sentido, es casi utópico que te pueda ir bien. Nosotros estamos muy bien cubiertos y respaldados y eso hace que el equipo solo piense en alcanzar su mejor rendimiento.

- ¿Hasta cuándo proyectas tu futuro en Los Leones?

- Por ahora proyecto a corto plazo. Y en realidad eso me lo va a ir imponiendo el rendimiento del equipo y el nivel personal de los torneos que vaya jugando. Mientras sea un equipo competitivo y yo pueda aportarle algo, voy a seguir estando porque la verdad es que no me cuesta ir a entrenar todos los días, no me cuesta entrenarme, lo disfruto y me gusta.

En el equipo nos llevamos muy bien, entonces eso motiva a que uno vaya con gusto a entrenar. Mientras las cosas se sigan dando de esta manera, yo voy a seguir estando. Igualmente pensar en un nuevo proceso olímpico de cuatro años lo veo muy difícil. Pero hace cuatro años también pensaba que era imposible llegar a otro Juego Olímpico y acá estamos. Todavía me queda cuerda y voy a seguir tirando un poco más.

Por Sofía Escudero, especial para Hockey Mobile.

Foto: Getty Images.